<h1>Calderas Individuales en Edificios Comunitarios</h1>

Resulta curioso observar que tras cientos de certificaciones de eficiencia energética realizadas en varias provincias españolas, nos encontramos con puntuales instalaciones comunitarias de ACS (Agua Caliente Sanitaria). En Europa, la mayoría de las comunidades de vecinos optan por instalaciones de ACS y calefacción compartidas, con su correspondiente contador de combustible por hogar.

La razón que ha llevado a promotoras a optar por calderas individuales, pensamos que se debe a motivos económicos. En las certificaciones que hemos realizado, observamos que prácticamente todas las viviendas tienen la caldera mal calculada, ya que el promotor o propietario ha optado por una caldera de gas natural de 24 KW o por un termo eléctrico en zonas más cálidas.

Si cogemos la normativa y analizamos qué puede cubrir una caldera de esa potencia, llegaremos a la conclusión que 1 sólo grifo. Estamos seguros, que cualquier lector de este artículo podrá comprobar en su casa, que si abre dos grifos de ACS a la vez, uno de ellos (el de más resistencia en la instalación) sólo tendrá agua fría.

Lo sorprendente es que los programas para certificar como el CE3X,  consideran por defecto calderas de 24 KW, en contra de las normativas.

¿Alguien sabe el coste de una caldera mucho mayor de 24 KW y acorde con el reglamento? Llegaría a la conclusión que entonces, lo razonable es instalar una caldera comunitaria.

No entendemos cómo hemos dejado pasar un boom inmobiliario y no haber aprovechado para hacer instalaciones adecuadas, domóticas y con miras de ahorro de energía.

Ha prevalecido el enriquecimiento de las promotoras sobre la eficiencia y eficacia de las instalaciones.

Otra cuestión importante a tener en cuenta en las instalaciones de ACS y que observamos en nuestras visitas que no están correctamente diseñadas o ejecutadas serían:

  • Correcto mantenimiento de los ánodos en las calderas.
  • Gasto innecesario de agua y combustible para hacer llegar el ACS al punto deseado. En una instalación compartida no sería necesario, debido a la red de retorno.
  • Cálculos de simultaneidad de las instalaciones compartidas.
  • Falta de aislamiento de las conducciones. Este tema es muy preocupante en aquellas que son de cobre, debido a la corrosión.
  • Prevención de la legionela

Por último me gustaría recordar que a pesar de ser recomendable, no es obligatorio sustituir las calderas de carbón.